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Iveco inauguró un Centro de Desarrollo de
Productos de América Latina
Lo hizo el pasado 12 de junio, en el Complejo
Industrial Integrado de Sete Lagoas, Brasil, con el objetivo de
proyectar y desarrollar nuevos camiones según las necesidades
y diferencias del mercado latinoamericano. La inversión total
alcanza los US$ 18 millones y permitirá lanzar dos nuevas
familias de productos cada año, hasta el año 2010.
El flamante Centro de Desarrollo de Productos de
América Latina, inaugurado por Iveco en Sete Lagoas cuenta
con un área de 4.000 m² de instalaciones operativas,
incluyendo oficinas, salas de reunión y un gran taller de
montaje de prototipos.
El complejo integra de forma completa ocho áreas de ingeniería
de desarrollo: Ingeniería Avanzada, Powertrain, Chasis, Electricidad
y Electrónica, Carrocería, Ingeniería del Cliente
y Pruebas y Prototipos, además de modernos recursos tecnológicos
que permitirán la realización de pruebas de funcionamiento,
homologación y durabilidad de los nuevos vehículos.
El Centro jugará un papel clave en
el proyecto estratégico de Iveco Latinoamérica que
consiste en lanzar dos nuevas líneas de productos por año,
durante los próximos tres años, y expandir su participación
en el mercado de esta región.
"Nos encontramos ante un momento decisivo para
Iveco. Con el Centro de Desarrollo de Productos mejoraremos aun
más nuestro nivel competitivo, al tener la capacidad de responder
con mayor velocidad a las demandas del mercado y ofrecer cada vez
más líneas de productos", afirmó el presidente
de Iveco Latin America, Marco Mazzu.
"Éste será
el séptimo centro de desarrollo que construye Iveco en el
mundo y apenas el primero fuera de Europa, lo cual nos demuestra
la creciente importancia que tiene América Latina para la
empresa", agregó.
Más de 30 profesionales argentinos
en el nuevo Centro de Desarrrollo
De los 100 ingenieros que trabajarán en el
flamante Centro de desarrollo de Productos, 30 son profesionales
argentinos. Radicados en Brasil, ellos -junto con sus pares brasileños
y cerca de 200 técnicos, mecánicos, conductores, electricistas
y personal de herramientas- llevarán adelante los nuevos
objetivos.
Pero no serán los únicos. Otro núcleo de profesionales
de ingeniería de desarrollo de producto operará "on
line" desde la planta de Ferreyra, en Córdoba, poniendo
énfasis en el desarrollo de accesorios para la gama que la
marca dispondrá –especialmente- para los mercados de
Argentina y los demás países Sudamericanos.
Renato Mastrobuono, director de Desarrollo
de Productos en Iveco Latin America e ideólogo del proyecto,
explicó que el nuevo centro de ingeniería permitirá
unir la fuerza global de la empresa con la experiencia de la planta
industrial en la región: "Además de disponer
del grandísimo arsenal tecnológico que nos da Iveco
a nivel mundial, sumamos ahora el talento y la garra de los ingenieros
brasileños y argentinos para adaptar estos productos a nuestros
mercados y fundamentalmente para desarrollar algunos específicos
para América Latina".
En sus oficinas y en su taller de montaje de prototipos
y pruebas, Iveco concentrará el trabajo de alrededor de 100
ingenieros y además proyecta, para el año 2009, la
construcción de una pista de pruebas especiales de 2.500
metros de extensión.
Para Renato Mastrobuono, director
de Desarrollo de Productos en Iveco Latin America e ideólogo
del proyecto, la experiencia de varias décadas en la producción
y comercialización de vehículos comerciales en Brasil,
Argentina y Venezuela, le dan a Iveco el know-how necesario para
crear vehículos perfectamente adecuados a los requerimientos
de los clientes y a las características climáticas,
topográficas y de infraestructura en América Latina.
"La ventaja de Iveco será la velocidad, creamos una
estructura capaz de desarrollar nuevos productos en menos de dos
años, reduciendo el tiempo de respuesta a las demandas del
mercado".
Para 2009, en tanto, estará finalizada una
pista especial de pruebas de 1.500 metros de extensión, la
que incluye rampas de diversas graduaciones, superficies especiales
para pruebas de estructura, un área con agua y una pista
oval de pruebas de refrigeración y frenos.
En una segunda etapa, se agregarán 1.000
metros más de pista, con tramos de curvas para las pruebas
de control de estabilidad y de esfuerzos laterales sobre el chasis.
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